llegará un día en su vida
en que se plantee
una pregunta
que usted mismo
(y el resto de la humanidad)
seran incapaces de responder.
llegara un dia,
en que usted,
no podrá saber la verdad.
No le importará al principio,
se contentará
pensando
que no existe la verdad sobre nada,
que no es tan importante
-incluso-
saber ninguna verdad
pues,
como bien dijo su cabeza más arriba,
no existen las verdades.
pensará
en que muchas de las grandes respuestas
que obtuvo
en su existencia
fueron grandes mentiras
sujetadas
por paradigmas
que las avalaban,
por condiciones temporales
u economicas,
pensará incluso
que en esta era
todas las verdades han sido descubiertas,
ocultadas
y vueltas a descubrir.
pensara
que no existen
respuestas para todo
pues hay cosas que simplemente
pasan
sin explicación.
¿acaso importa saberlo?
le diran sus amigos
mientras mastican
un choripan.
entonces, usted,
mi amigo,
enloquecerá.
su sistema
colapsara,
intentara
hacerlo entrar en razón,
obligarlo
a creer
en que jamás
encontrará esa
maldita verdad,
pero le será imposible.
luchará,
oh si
su sistema luchará
y le plantará una incertidumbre,
que lo ira carcomiendo
por dentro,
que lo ira carcomiendo
por días años meses horas
el tiempo dejará de existir
sus cafés matutinos
seran arruinados,
sus cenas y encuentros sociales
arruinados también.
aprenderá a sonreir,
sonreirá
con todas sus fuerzas,
contará los mejores chistes.
incluso,
se convertirá
en el mejor anfitrión,
en el preferido por sus amigos,
a los que despreciará
y aborrecerá.
perdera fuerzas,
envejecerá,
y seguirá obsesionado,
incapaz
de disfrutar.
se sentira absurdo,
se detestará,
se marginará.
la cosa es así,
legará un día en su vida
en que se plantee
una pregunta
que usted mismo
(y el resto de la humanidad)
seran incapaces de responder.

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