jueves, 18 de abril de 2013

Una
persona devino en charco
solo
por prestarse
a mi mente,
yo no los quise pisar,
sino solo hacerlos
reflexionar
sobre como
somos
como plastilina,
y todo impulso
nos puede llevar a la nada...
mientras te escuche,
me senti caer
noventa y cinco veces
por algun edificio,
más tarde pienso
que jamás lo haría
y me acuerdo
de la máquina que inventamos en el sur
que servía para volar,
yo no caía
era solo
la que recitaba un poema ya conocido.

aparezco yo de chiquita
y como helado de ciruela
de la abuela,
mi pregunta es:
-¿realmente me gustaba jugar en el jardín?
o es solo algo que idealice,
rapidamente
(me) desaparece

y es que de vuelta
la estoy pasando bien
en un cuarto con gravedad
cero
porque nada
pesa nada...
me despierto
y
todos ustedes
miran

sabiendo que lo que paso
no fue nada más
que lo que nunca pasara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog