lunes, 26 de diciembre de 2011

respiro profundo, la lluvia
no es lo más
grave. ¡estoy empapada!
(pero de lágrimas)
y es ahí cuando veo
la cara de un señor
que me observa desde la puerta
del subte.

me hace una mueca
y se va.
me siento descubierta
en mi tristeza
y le fijo indiferencia.
(de la que mata)

el tren se va.

yo sigo en el anden
preguntandome
hasta cuando
el miedo
me va a paralizar así.

semejante pregunta
me distrae, saco la bolsita
de tabaco y le dedico
una fantasia pre-armada
a ese hippie:
las fantasias son así de baratas.

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