Sos una star strella.
stella
come siempre
manzanas
sin podrir.
porque las podridas, saben
mal dice su mama.
entonces un día las pela
y otros no.
unas noches las ralla
y otras las corta.
a veces, les pone dulce
de leche o normal.
pero stella
sabe
que cuando no las coma
más
va a morir.
porque las manzanas
son tan saludables, que
hasta vida le dan
a ella
que es solo una
camisa sin planchar.
lunes, 29 de marzo de 2010
y ahora ya te cansaste de leer
Caramelos, tenia ganas de comer caramelos.
de tipo sabor chocolate con menta, y eso que los odio, pero
es que me di cuenta de algo tan
FEITO.
que me dio ganas de sentirme
fresca y dulce.
ahora, no podes decirme que no,
porque ya todo es verde
y solo hay sabor a cacao
en el ambiente.
solo hay una cucarachita
que ya mate
en tu cabeza.
y solo hay
cinco pedazos
de ratita
en mi.
siempre sueños con
ratones.
y cuando esta sonando la canción
du brasil
yo pienso
en que me gustaría
tener ESA ropa y ESOS zapatos
y ESA cara
y ESA vida.
pero tengo esta, y tan mal no esta
si todavía puedo comer caramelos.
de tipo sabor chocolate con menta, y eso que los odio, pero
es que me di cuenta de algo tan
FEITO.
que me dio ganas de sentirme
fresca y dulce.
ahora, no podes decirme que no,
porque ya todo es verde
y solo hay sabor a cacao
en el ambiente.
solo hay una cucarachita
que ya mate
en tu cabeza.
y solo hay
cinco pedazos
de ratita
en mi.
siempre sueños con
ratones.
y cuando esta sonando la canción
du brasil
yo pienso
en que me gustaría
tener ESA ropa y ESOS zapatos
y ESA cara
y ESA vida.
pero tengo esta, y tan mal no esta
si todavía puedo comer caramelos.
y si
yo canto en francés,
cuando no se que contestar-TE.
me satura tanto este
tema de los vampiros
de tu cerebro
y el mío.
tipo la sangre, ya casi se acabo.
que me aburro,
entonces, te digo
que c’est
la danseuse machinale.
también te canto
una que invente yo,
con una letra re de
vieja de cuarenta años.
pero entonces, sonrió.
porque me acuerdo DE SANTA CLARA(del mar)
y se que siempre podemos ir ahí
y escuchar el mar
y sentir el frío
y cocinar, mientras tomamos un vino con hielo.
así que cuando me escuches cantar
solo sé feliz
porque nos vamos A LA MAR.
cuando no se que contestar-TE.
me satura tanto este
tema de los vampiros
de tu cerebro
y el mío.
tipo la sangre, ya casi se acabo.
que me aburro,
entonces, te digo
que c’est
la danseuse machinale.
también te canto
una que invente yo,
con una letra re de
vieja de cuarenta años.
pero entonces, sonrió.
porque me acuerdo DE SANTA CLARA(del mar)
y se que siempre podemos ir ahí
y escuchar el mar
y sentir el frío
y cocinar, mientras tomamos un vino con hielo.
así que cuando me escuches cantar
solo sé feliz
porque nos vamos A LA MAR.
yo no jugaba a las barbies
esa nena se llama
Felisa.
usa remeras color
caqui y polleras de satén
bordeaux.
bebe jugos frutales
de diversos sabores
y colores.
juega con sus maletincitos
juliana.
y se suena los mocos
con la camisa de papá.
yo la vi en un hotel
hace mucho.
pero no le creí
eso de que se iba
a morir
de sobredosis.
solo pensé que ella
quería jugar
a juliana doctora
y yo ya soy
grande
para cosas de
chicos.
Felisa.
usa remeras color
caqui y polleras de satén
bordeaux.
bebe jugos frutales
de diversos sabores
y colores.
juega con sus maletincitos
juliana.
y se suena los mocos
con la camisa de papá.
yo la vi en un hotel
hace mucho.
pero no le creí
eso de que se iba
a morir
de sobredosis.
solo pensé que ella
quería jugar
a juliana doctora
y yo ya soy
grande
para cosas de
chicos.
¿elefantes?
Cuando los elefantes se suben a los trenes, te das cuenta de que todo esta mal, absolutamente y terriblemente mal.
Ayer un elefante, se subió a mi vagón y me miro con esos ojos de elefante que suelen tener y me sentí completamente vacío y aterrado.
Me gustaría haberlo ignorado, ya saben, mirar para otro lado y pensar que se dirigía a otra persona. Pero no pude.
Pase todo el día pensando en él.
¿ que era lo que andaba mal en mi vida?
Al no poder resolver esta pregunta, me canse y me dije que los elefantes no existían.
Ayer un elefante, se subió a mi vagón y me miro con esos ojos de elefante que suelen tener y me sentí completamente vacío y aterrado.
Me gustaría haberlo ignorado, ya saben, mirar para otro lado y pensar que se dirigía a otra persona. Pero no pude.
Pase todo el día pensando en él.
¿ que era lo que andaba mal en mi vida?
Al no poder resolver esta pregunta, me canse y me dije que los elefantes no existían.
la cosa mas emo del mundo
pf, que old.
Ella nunca ve nada. Pero a veces siente demasiado.
La perdida de sentido de su vida.
Porque todos beben cafe con nuez, sandia con melon y nadie quiere su sangre.
Se pregunta desolada, porque nadie desea su mente.
Mucha s mentiras echas con arroz, que asco. Que asco.
Deberias volar querida
Deberias sentir tu vida.
Pero claro, siempre vuelve
Ese deseo irreprimible
De morir
Ella nunca ve nada. Pero a veces siente demasiado.
La perdida de sentido de su vida.
Porque todos beben cafe con nuez, sandia con melon y nadie quiere su sangre.
Se pregunta desolada, porque nadie desea su mente.
Mucha s mentiras echas con arroz, que asco. Que asco.
Deberias volar querida
Deberias sentir tu vida.
Pero claro, siempre vuelve
Ese deseo irreprimible
De morir
cosas re viejas
cartas
Un señor triste mira la luna. No sabe bien por qué, pero se larga a llorar.
Una mujer sola y machacada por la incertidumbre de la muerte mira la luna, no sabe por qué pero se larga a llorar.
Una flor roja y verde, naranja y violeta me hace feliz. Todos los días la veo, esta sobre mi ventana. Es gracioso que sea tan rara y linda a la vez.
El perfume de mi madre me hace reír, tiene olor a fruta o a jabón o a mama, igual me gusta.
Cuando no se ni lo que digo ni entiendo lo que pienso, escribo cartas, cartas sin destinatario. Me gustaría encontrarlas algún día.
Bah no se, por ahí es mejor que las lea alguien, algún ser como el señor triste o la mujer sola.
El mar se lleva pronto las palabras, el sueño se apodera de mí y me duermo, pensando en todos y en ninguno.
promesas
Descalzo, descubro el camino. Avanzo poco a poco, pues mis ojos están vendados.
Mis pies se hunden en la arena y pronto me doy cuenta de que me estoy dirigiendo al mar, estrellas, estrellas. Puedo imaginarlas. Brillantes y relucientes, con sus miles de historias.
Sigo caminando.
Una señora triste y un hombre demacrado por la soledad, están sonriendo, leyendo cartas. Mirando flores azules, violetas y naranjas.
Mi madre me mira y dice que me ama. Yo la saludo y me hundo en ella, en su perfume, en su aroma.
Mi primera novia, el primer beso. El calor de nuestros labios.
Ya casi llego, siento el mar congelado, rozando la punta de mis dedos.
La canción suena. La maldita canción interminable. Me anima, me cuenta secretos de lugares mejores, me muestra mi vida y me dice: CERRAR LOS OJOS ES PERDER.
Un señor triste mira la luna. No sabe bien por qué, pero se larga a llorar.
Una mujer sola y machacada por la incertidumbre de la muerte mira la luna, no sabe por qué pero se larga a llorar.
Una flor roja y verde, naranja y violeta me hace feliz. Todos los días la veo, esta sobre mi ventana. Es gracioso que sea tan rara y linda a la vez.
El perfume de mi madre me hace reír, tiene olor a fruta o a jabón o a mama, igual me gusta.
Cuando no se ni lo que digo ni entiendo lo que pienso, escribo cartas, cartas sin destinatario. Me gustaría encontrarlas algún día.
Bah no se, por ahí es mejor que las lea alguien, algún ser como el señor triste o la mujer sola.
El mar se lleva pronto las palabras, el sueño se apodera de mí y me duermo, pensando en todos y en ninguno.
promesas
Descalzo, descubro el camino. Avanzo poco a poco, pues mis ojos están vendados.
Mis pies se hunden en la arena y pronto me doy cuenta de que me estoy dirigiendo al mar, estrellas, estrellas. Puedo imaginarlas. Brillantes y relucientes, con sus miles de historias.
Sigo caminando.
Una señora triste y un hombre demacrado por la soledad, están sonriendo, leyendo cartas. Mirando flores azules, violetas y naranjas.
Mi madre me mira y dice que me ama. Yo la saludo y me hundo en ella, en su perfume, en su aroma.
Mi primera novia, el primer beso. El calor de nuestros labios.
Ya casi llego, siento el mar congelado, rozando la punta de mis dedos.
La canción suena. La maldita canción interminable. Me anima, me cuenta secretos de lugares mejores, me muestra mi vida y me dice: CERRAR LOS OJOS ES PERDER.
acá el viento sopla BIEN fuerte
Estaba peteado. Mi cerebro estaba peteado, mientras comía los yogures con cereal y la naranja con jugo de galletas, me di cuenta: TODO fisurado andaba el pobre, yo veía los pedacitos en mi leche chocolatada.
Ahí llego María.
-¡necesito tu ayuda!
-lo que vos necesitas, bruno, es viajar a Marte.
II
Es una buena idea podría conocer el AMOR y la RD905. Esta droga podría curarme y devolver mis neuronas a su lugar. Como rejuvenecerlas. Si eso, VAMOS AL SPA MARIA.
III
Arme las valijas: muchos sacos y shorts (por el calor), dos anteojos de sol y seis ojotas. Luego el toque final, un perfume con olor a caca-tipo B. Para maría olor a tomate tipo C-es decir garbage de country, porque siempre fue un poco cheta.
Me puse mi traje espacial y me fui con ella (maría la paz) a volar, en busca de la renovación (no FACIAL, sino mental).
IV
Llegamos. Acá todo es verde y hay oxigeno, del que había cuando yo era chico y jugaba a las cartas yugioh y mama me servia la cindor con galletitas en el balcón y jugábamos a la guerra con Juan.
( En la ciudad todo huele tan bien, que temo desvanecerme). Maria me lleva a pasear todos los días. Tomamos sol, tipo en la terraza de su bar preferido y nos tomamos siempre un shake grape que es algo frío que le hace CRUNCH CRUNCH a mis dientes.
V
Un día María me lleva a comprar un nuevo traje, porque los shorts con saco acá no dan y mientras me pruebo una camisa rayada conozco al amor de mi VIDA, o sea de la mía. Es HERMOSA, usa un vestido platinado y su pelo es azul como el mar.
-HOLA
-hola estupido.
Al mes, estamos felizmente casados.
VI
María me odia y no la veo más.
VII
Mi esposa (OH que mal suena y que bueno es) me da a probar la RD905, lo absorbo desde sus labios y todo es maravilloso, solo puedo ver felicidad y creo en un dios y hay tantos olores y colores y dolores. LA GELATINA ES ROJA y la música vuelve a ser música como antes, mi cerebro ya se arreglo y AMO, AMO con todo mi yo.
Cada partícula es increíblemente valida y portadora de una nueva verdad increíblemente real.
VIII
El efecto se desvanece, sigo peteado, quiero volver a comer leche en plato y besar a maría y usar la camisa blanca con cinturones y el short y el perfume B
Ahí llego María.
-¡necesito tu ayuda!
-lo que vos necesitas, bruno, es viajar a Marte.
II
Es una buena idea podría conocer el AMOR y la RD905. Esta droga podría curarme y devolver mis neuronas a su lugar. Como rejuvenecerlas. Si eso, VAMOS AL SPA MARIA.
III
Arme las valijas: muchos sacos y shorts (por el calor), dos anteojos de sol y seis ojotas. Luego el toque final, un perfume con olor a caca-tipo B. Para maría olor a tomate tipo C-es decir garbage de country, porque siempre fue un poco cheta.
Me puse mi traje espacial y me fui con ella (maría la paz) a volar, en busca de la renovación (no FACIAL, sino mental).
IV
Llegamos. Acá todo es verde y hay oxigeno, del que había cuando yo era chico y jugaba a las cartas yugioh y mama me servia la cindor con galletitas en el balcón y jugábamos a la guerra con Juan.
( En la ciudad todo huele tan bien, que temo desvanecerme). Maria me lleva a pasear todos los días. Tomamos sol, tipo en la terraza de su bar preferido y nos tomamos siempre un shake grape que es algo frío que le hace CRUNCH CRUNCH a mis dientes.
V
Un día María me lleva a comprar un nuevo traje, porque los shorts con saco acá no dan y mientras me pruebo una camisa rayada conozco al amor de mi VIDA, o sea de la mía. Es HERMOSA, usa un vestido platinado y su pelo es azul como el mar.
-HOLA
-hola estupido.
Al mes, estamos felizmente casados.
VI
María me odia y no la veo más.
VII
Mi esposa (OH que mal suena y que bueno es) me da a probar la RD905, lo absorbo desde sus labios y todo es maravilloso, solo puedo ver felicidad y creo en un dios y hay tantos olores y colores y dolores. LA GELATINA ES ROJA y la música vuelve a ser música como antes, mi cerebro ya se arreglo y AMO, AMO con todo mi yo.
Cada partícula es increíblemente valida y portadora de una nueva verdad increíblemente real.
VIII
El efecto se desvanece, sigo peteado, quiero volver a comer leche en plato y besar a maría y usar la camisa blanca con cinturones y el short y el perfume B
domingo, 28 de marzo de 2010
bien sur
Se tomo cinco birras y empezó a bailar. La fiesta había terminado. Le gustaba simplemente danzar al ritmo de su flash. Siempre
Se olvidaba de que "estaba mal visto" ser feliz. Entonces, luego de serlo por tanto tiempo (dos o cuatro canciones), se sentaba
y fingía la muerte de la que tanto hablaban por ahí. NO le gustaba ser así, pero era lo que había y peor aun, en lo que se había convertido tras varios años de símiles rituales símiles personas y símiles drogas.
De repente le hablaron:
-CHE QUE SIN QUE ANDAS.
-un tren se estrello en tu cara, PELOTUDO. No entendes nada.
Otra persona de por ahí.
-¿queres una cucaracha?
Ellos:
-DALE.
y así todos de vuelta, estaban en el baño comiendo quitina y reviviendo la alegría efusiva que salía de la idea de ser una cucaracha,
SER UNA CUCARACHA, o sea ser. O sea, es re probable que de grande todos lo seamos, pero estaba bueno o esta bueno adelantar las sensaciones, por algo somos la generación del RIGHT NOW, o sea ya ahora, porque luego quien sabe, como decía la sú: " hasta
mañana si dios quiere" o sea, si el mundo quiere.
Yo pienso que seguro viene un terremoto ahora, cuando yo estoy tirada al lado de algún fisura y muy derretida, porque mi efecto se acabo
y ya no bailo al son de mi flash, porque me quede SIN el.
Igual ahora cuando salgo, vos me contas, que están garchando, haciendo el amor, ellos que ni se conocen, y te juro que me parece
genial, increíblemente feliz, aunque luego pienso que después va a estar todo mal y ella va a llorar banda, pero de repente
vos decís que ya ESTAS CURADA y esa persona que me hablaba de joven te da su apoyo, y parece el nuevo freud porque quizás
también podamos volver al pasado. Me acorde de lo chiquita que era y cuando pensaba que las mariposas podían ser personas con sueños
grandes y muertos.
Sin embargo, la tortuga te deja atrás y entonces volves a pensar lo mismo de siempre: QUE VIEJA ESTOY. Pero en realidad , es solo
una forma de decir YO NO SOY DE ACÁ.
Se olvidaba de que "estaba mal visto" ser feliz. Entonces, luego de serlo por tanto tiempo (dos o cuatro canciones), se sentaba
y fingía la muerte de la que tanto hablaban por ahí. NO le gustaba ser así, pero era lo que había y peor aun, en lo que se había convertido tras varios años de símiles rituales símiles personas y símiles drogas.
De repente le hablaron:
-CHE QUE SIN QUE ANDAS.
-un tren se estrello en tu cara, PELOTUDO. No entendes nada.
Otra persona de por ahí.
-¿queres una cucaracha?
Ellos:
-DALE.
y así todos de vuelta, estaban en el baño comiendo quitina y reviviendo la alegría efusiva que salía de la idea de ser una cucaracha,
SER UNA CUCARACHA, o sea ser. O sea, es re probable que de grande todos lo seamos, pero estaba bueno o esta bueno adelantar las sensaciones, por algo somos la generación del RIGHT NOW, o sea ya ahora, porque luego quien sabe, como decía la sú: " hasta
mañana si dios quiere" o sea, si el mundo quiere.
Yo pienso que seguro viene un terremoto ahora, cuando yo estoy tirada al lado de algún fisura y muy derretida, porque mi efecto se acabo
y ya no bailo al son de mi flash, porque me quede SIN el.
Igual ahora cuando salgo, vos me contas, que están garchando, haciendo el amor, ellos que ni se conocen, y te juro que me parece
genial, increíblemente feliz, aunque luego pienso que después va a estar todo mal y ella va a llorar banda, pero de repente
vos decís que ya ESTAS CURADA y esa persona que me hablaba de joven te da su apoyo, y parece el nuevo freud porque quizás
también podamos volver al pasado. Me acorde de lo chiquita que era y cuando pensaba que las mariposas podían ser personas con sueños
grandes y muertos.
Sin embargo, la tortuga te deja atrás y entonces volves a pensar lo mismo de siempre: QUE VIEJA ESTOY. Pero en realidad , es solo
una forma de decir YO NO SOY DE ACÁ.
miércoles, 24 de marzo de 2010
avion
y estaba caminando
y de repente
vi tu sonrisa
tan linda
y me olvide de todo,
pero como seguimos siendo tontos
solo te dije
chau, hasta luego y good luck
porque no da
caer en los juegos
de siempre
y sentirse
una vez más
tristes.
y de repente
vi tu sonrisa
tan linda
y me olvide de todo,
pero como seguimos siendo tontos
solo te dije
chau, hasta luego y good luck
porque no da
caer en los juegos
de siempre
y sentirse
una vez más
tristes.
jueves, 11 de marzo de 2010
La tía Primi ( cuento para niños)
Para Lucas, quien me dijo aturdidamente:
“para chicos escribí, son lo más puro”
-Micaela, haceme el favor de vestirte que vamos a visitar a la tía Primi.
Micaela, niña portadora de unos inocentes ocho años, quiere llorar al escuchar esto, sin embargo debido a su pertenencia a la generación cibernética e impersonal, solo atisba a poner “:S” en el estado de su facebook. Ese símbolo para los desentendidos, significa la muerte total para los entendidos. Por lo cual, al regresar a su casa y abrir este sitio, encontrará breves comentarios de sus compartidores de edad, expresando condescendencia e inquietud.
La tía Primi es una mujer a la que Micaela, nunca ha visto en su vida, pero de la que ha escuchado hablar (y no de forma halagadora, precisamente). Todo empezando por su nombre y terminando por las anécdotas familiares y frases de ella, que comentan sus parientes, le desagradan.
“su nombre es lo mas terrible” piensa su pequeño cerebro, virgen de refranes y dichos
( aplicable a este caso:”las apariencias engañan”).
En fin, esta tía de la que tan poco sabe y ya odia, se llama Primitiva Josefa, la libre asociación nos llevaría a suponer que estamos hablando de un engendro de la era del australopithecus y de la inexistencia del fuego, o quizás también nuestra asociación este un poco más desarrollada y por ser mas realista, nos lleve a imaginar una campesina rusa de la época de stalin, gorda y matrona.
Todo esto y más pasa por la cabeza de nuestra pequeña, en el viaje en auto hasta la casa de la susodicha. También su memoria, recuerda el hecho que más la abruma de esta mujer, “ese” del que siempre habla su tía –la verdadera-, es decir la hermana de su madre. Esta historia es moneda corriente en todas las reuniones familiares( o por lo menos a las que asiste-no con mucha frecuencia-Micaela):Al parecer esta tía le había revelado el secreto de la navidad (omitimos este, por falta de pruebas) a su tía a una corta edad, arruinándoles esta y más festividades a la pequeña.
-Mica, ¿en qué pensas?
-en nada, má.
La tía Primi, por su parte, estaba bastante ansiosa por conocer a Micaela, aunque también estaba muerta de miedo. Primero, porque sabia por sus amigas (que tenían nietas) que los niños de “hoy en día” eran unos insolentes maleducados que la hacían pasar a una malos ratos. Ella no creía que esto fuera así, y segundo porque temía que la niña se aburriera, y ella esperaba que la acompañara algunas tardes-sobre todo en este momento, tan feo de su vida-.
En fin, en su casa no había computadora, ni juguetes y no podía adquirirlos por tan solo una visita, lo que si podía hacer era proveerse de los mas ricos manjares: tortas de manzana, pasas de uva, nueces, jugos tropicales, galletas de salvado y el revolucionario actimel-su ficha clave-(había visto en la televisión que todos los niños lo amaban).
Compro unas cartas, también para jugar a la escoba.
Llegaron. Primitiva Josefa sonrió satisfecha: eran puntuales.
Se saludaron cordialmente, recorrieron el interior de la casa, le halagaron la decoración, en fin este tipo de cosas que se hacen en las primeras visitas.
Luego se dirigieron a la mesa. Un mantel rojo la cubría, arriba la porcelana de su fallecida madre (la de Josefa, obvio) y unas canastitas llenas con lo que había comprado y unas jarritas llenas con jugos sabor “no sé lo que estoy comprando, ojalá estén buenos”.
los colores fosforescentes de estos, ya indigestaban a primera vista.
Nadie podía comer nada, todo estaba HORRIBLE.
-¿nena, por qué no comes? ¿No te gusta?
-re rico, pero no tengo hambre viste tía, justo cuando vinimos me comí un chocolate y ya estoy llena.
-pero que pena, voy a tener que tirar todo a la basura. No seas tímida, agarrate un poco de actimel, yo se que todos los niños lo adoran.
(La cara de pánico de Micaela, quien temía que su madre la obligara a beber algo, solo por cortesía, era comparable a la de una cantante que se olvida la letra de la canción que esta cantando)
-no tía, gracias, ando mal de la panza. (¡win! eso era infalible)
Lamentablemente para Micaela, no lo era, dado que su tía conocía los mil y un remedios para este problema tan “problemático”, valga la redundancia. Desde los batidos compuestos de verduras y huevos crudos (al escuchar su receta, Micaela añoraba el actimel) hasta la papa. ¡Si, la papa!. El método, que gracias a dios, fue el elegido.
La tía les comento que este remedio era aplicado por su madre en su infancia
( Imagínense eso, no existía ni matusalén por esos tiempos), la cual le aplicaba una papa ( blanca, pelada y lavada), en su vientre descubierto, esto según la creencia servía para quitar el dolor. Este se transmitía a la papa por osmosis ( o quien sabe cómo, pero esa palabra sonaba bien).
En fin, este método era el más inofensivo y fue el elegido.
de todas formas, era un aburrimiento total estar recostada con una papa sanadora y ¡helada! en su panza, para curar un dolor inexistente.
Al cabo de media hora, mica grito feliz: Gracias, tía, sos la mejor, se me re paso el dolor. (Claro si nunca había existido, chau papa, espero no volver a verte más salvo frita y con sal)
La tía las llevo a conocer el jardín. Este era hermoso y grande, completamente majestuoso, parecía una selva controlada ( Micaela vivía en un departamento, esto era lo más parecido al paraíso que existía en la tierra para ella).
Lleno de flores: rosas, rosas chinas, jazmines, amapolas, alegrías del hogar, petunias, margaritas y ¡un ciruelo!-ÑAM.
Las dos mujeres la dejaron sola y se fueron a tomar un té adentro, tenían que conversar temas de gente “grande”.
Micaela se dedico a observar TODO, detalle por detalle, hoja por hoja, hormiga por hormiga. Era perfecto.
Lo que más le gustaba era ese tendedero con forma de calesita, se subió extasiada a él y comenzó a girar. Bajo, a su lado, había un pequeño bebedero donde estaban posados dos pajaritos.¡un colibrí! comenzó a seguirlo, termino casi sobre las rosas chinas, no le gustaban, sin embargo en su abundancia le daban un acento oriental, estrafalario o exótico a todo el lugar.
Se puso un sombrero de jardinería y empezó a sentir todo ( oler, tocar y probar), que bien se veía la tierra húmeda, se revolcó en ella, con ella, -la naturaleza la llamaba-. Toda su época, su tecnología, su analogía, sus modismos,etc, desaparecían, solo podía oír la música de la felicidad. Era feliz.
-Mica, mica. ¿Qué haces ahí? te manchaste toda. jaja, miré tía, que linda la nena, toda llena de barro. jaja.
Micaela detestaba haber sido interrumpida en ese momento tan eterno y pacifico, tan “para siempre”.
-NO, NO, YO ME MUERO. NO PUEDE ESTAR PASANDO ESTO, NENA LLAMA A UN DOCTOR Y AGARRA LA MANGUERA. ESTAMOS PERDIDOS. LLAMA A UN DOCTOR, MARISA. YAYA.
-¿qué le pasa tía? es solo barro.
-NO, es veneno, todo el jardín esta lleno de hortal. Hoy lo heche y me olvide de avisarle. AY POR DIOS, LLAMA A UN DOCTOR.
Micaela no entiende nada, nadie entiende nada. Pronto hay gritos y doctores y ruidos molestos y llantos desesperados y palabras inconclusas y más lagrimas y más desesperación y mas hospitales. Pero a ella no le importa, porque ella está en el jardín, ella es el jardín, sigue ahí-feliz-ahora es parte de algo. real. palpable.
vital.
“para chicos escribí, son lo más puro”
-Micaela, haceme el favor de vestirte que vamos a visitar a la tía Primi.
Micaela, niña portadora de unos inocentes ocho años, quiere llorar al escuchar esto, sin embargo debido a su pertenencia a la generación cibernética e impersonal, solo atisba a poner “:S” en el estado de su facebook. Ese símbolo para los desentendidos, significa la muerte total para los entendidos. Por lo cual, al regresar a su casa y abrir este sitio, encontrará breves comentarios de sus compartidores de edad, expresando condescendencia e inquietud.
La tía Primi es una mujer a la que Micaela, nunca ha visto en su vida, pero de la que ha escuchado hablar (y no de forma halagadora, precisamente). Todo empezando por su nombre y terminando por las anécdotas familiares y frases de ella, que comentan sus parientes, le desagradan.
“su nombre es lo mas terrible” piensa su pequeño cerebro, virgen de refranes y dichos
( aplicable a este caso:”las apariencias engañan”).
En fin, esta tía de la que tan poco sabe y ya odia, se llama Primitiva Josefa, la libre asociación nos llevaría a suponer que estamos hablando de un engendro de la era del australopithecus y de la inexistencia del fuego, o quizás también nuestra asociación este un poco más desarrollada y por ser mas realista, nos lleve a imaginar una campesina rusa de la época de stalin, gorda y matrona.
Todo esto y más pasa por la cabeza de nuestra pequeña, en el viaje en auto hasta la casa de la susodicha. También su memoria, recuerda el hecho que más la abruma de esta mujer, “ese” del que siempre habla su tía –la verdadera-, es decir la hermana de su madre. Esta historia es moneda corriente en todas las reuniones familiares( o por lo menos a las que asiste-no con mucha frecuencia-Micaela):Al parecer esta tía le había revelado el secreto de la navidad (omitimos este, por falta de pruebas) a su tía a una corta edad, arruinándoles esta y más festividades a la pequeña.
-Mica, ¿en qué pensas?
-en nada, má.
La tía Primi, por su parte, estaba bastante ansiosa por conocer a Micaela, aunque también estaba muerta de miedo. Primero, porque sabia por sus amigas (que tenían nietas) que los niños de “hoy en día” eran unos insolentes maleducados que la hacían pasar a una malos ratos. Ella no creía que esto fuera así, y segundo porque temía que la niña se aburriera, y ella esperaba que la acompañara algunas tardes-sobre todo en este momento, tan feo de su vida-.
En fin, en su casa no había computadora, ni juguetes y no podía adquirirlos por tan solo una visita, lo que si podía hacer era proveerse de los mas ricos manjares: tortas de manzana, pasas de uva, nueces, jugos tropicales, galletas de salvado y el revolucionario actimel-su ficha clave-(había visto en la televisión que todos los niños lo amaban).
Compro unas cartas, también para jugar a la escoba.
Llegaron. Primitiva Josefa sonrió satisfecha: eran puntuales.
Se saludaron cordialmente, recorrieron el interior de la casa, le halagaron la decoración, en fin este tipo de cosas que se hacen en las primeras visitas.
Luego se dirigieron a la mesa. Un mantel rojo la cubría, arriba la porcelana de su fallecida madre (la de Josefa, obvio) y unas canastitas llenas con lo que había comprado y unas jarritas llenas con jugos sabor “no sé lo que estoy comprando, ojalá estén buenos”.
los colores fosforescentes de estos, ya indigestaban a primera vista.
Nadie podía comer nada, todo estaba HORRIBLE.
-¿nena, por qué no comes? ¿No te gusta?
-re rico, pero no tengo hambre viste tía, justo cuando vinimos me comí un chocolate y ya estoy llena.
-pero que pena, voy a tener que tirar todo a la basura. No seas tímida, agarrate un poco de actimel, yo se que todos los niños lo adoran.
(La cara de pánico de Micaela, quien temía que su madre la obligara a beber algo, solo por cortesía, era comparable a la de una cantante que se olvida la letra de la canción que esta cantando)
-no tía, gracias, ando mal de la panza. (¡win! eso era infalible)
Lamentablemente para Micaela, no lo era, dado que su tía conocía los mil y un remedios para este problema tan “problemático”, valga la redundancia. Desde los batidos compuestos de verduras y huevos crudos (al escuchar su receta, Micaela añoraba el actimel) hasta la papa. ¡Si, la papa!. El método, que gracias a dios, fue el elegido.
La tía les comento que este remedio era aplicado por su madre en su infancia
( Imagínense eso, no existía ni matusalén por esos tiempos), la cual le aplicaba una papa ( blanca, pelada y lavada), en su vientre descubierto, esto según la creencia servía para quitar el dolor. Este se transmitía a la papa por osmosis ( o quien sabe cómo, pero esa palabra sonaba bien).
En fin, este método era el más inofensivo y fue el elegido.
de todas formas, era un aburrimiento total estar recostada con una papa sanadora y ¡helada! en su panza, para curar un dolor inexistente.
Al cabo de media hora, mica grito feliz: Gracias, tía, sos la mejor, se me re paso el dolor. (Claro si nunca había existido, chau papa, espero no volver a verte más salvo frita y con sal)
La tía las llevo a conocer el jardín. Este era hermoso y grande, completamente majestuoso, parecía una selva controlada ( Micaela vivía en un departamento, esto era lo más parecido al paraíso que existía en la tierra para ella).
Lleno de flores: rosas, rosas chinas, jazmines, amapolas, alegrías del hogar, petunias, margaritas y ¡un ciruelo!-ÑAM.
Las dos mujeres la dejaron sola y se fueron a tomar un té adentro, tenían que conversar temas de gente “grande”.
Micaela se dedico a observar TODO, detalle por detalle, hoja por hoja, hormiga por hormiga. Era perfecto.
Lo que más le gustaba era ese tendedero con forma de calesita, se subió extasiada a él y comenzó a girar. Bajo, a su lado, había un pequeño bebedero donde estaban posados dos pajaritos.¡un colibrí! comenzó a seguirlo, termino casi sobre las rosas chinas, no le gustaban, sin embargo en su abundancia le daban un acento oriental, estrafalario o exótico a todo el lugar.
Se puso un sombrero de jardinería y empezó a sentir todo ( oler, tocar y probar), que bien se veía la tierra húmeda, se revolcó en ella, con ella, -la naturaleza la llamaba-. Toda su época, su tecnología, su analogía, sus modismos,etc, desaparecían, solo podía oír la música de la felicidad. Era feliz.
-Mica, mica. ¿Qué haces ahí? te manchaste toda. jaja, miré tía, que linda la nena, toda llena de barro. jaja.
Micaela detestaba haber sido interrumpida en ese momento tan eterno y pacifico, tan “para siempre”.
-NO, NO, YO ME MUERO. NO PUEDE ESTAR PASANDO ESTO, NENA LLAMA A UN DOCTOR Y AGARRA LA MANGUERA. ESTAMOS PERDIDOS. LLAMA A UN DOCTOR, MARISA. YAYA.
-¿qué le pasa tía? es solo barro.
-NO, es veneno, todo el jardín esta lleno de hortal. Hoy lo heche y me olvide de avisarle. AY POR DIOS, LLAMA A UN DOCTOR.
Micaela no entiende nada, nadie entiende nada. Pronto hay gritos y doctores y ruidos molestos y llantos desesperados y palabras inconclusas y más lagrimas y más desesperación y mas hospitales. Pero a ella no le importa, porque ella está en el jardín, ella es el jardín, sigue ahí-feliz-ahora es parte de algo. real. palpable.
vital.
lunes, 22 de febrero de 2010
Tobías y su cabeza de lombriz.
Cabeza de tuca,
le decían en el clú
-No me gusta tu voz, Tobías.
Cuando escuchó esto se sintió terrible
y abrumadamente desolado. La angustia carcomía sus entrañas, eso sumado al hecho de que se acaba de fumar un con Julián, le provocaba un hambre voraz, cada vez que padecía un hambre de ese tipo, se acordaba de un viejo poema o cuento que había leído en primer año del liceo. (“el hambre: clavar los dientes en un trozo de carne”).
Se decidió a abandonar el melodrama y la lamentación y se fue al bar de tito.
-¡hola tito!
-¿qué hacé pibe?¿que vas a morfar?
-una napolitana con fritas y una coca (“porque hace bien al corazón” pensó para sus adentros, pero era demasiado gay decir eso en voz alta)
-andamos con hambre, eh. Marchó.
¡Que manjar de dioses, que pecado irresistible! El plato acercabase a él y podía vislumbrarse su contenido: papas que chorreaban aceite y una milanesa que hedía a barrio, a carne argenta y popular.
Devoro todo con calma, con paciencia de ajedrecista, degustando cada papa con ketchup, cada pedacito de jamón que se escapaba de la gran milanesa.
Le pidió a tito un café, para bajar la comida y finalizar el ritual y también que se lo anotara en la cuenta.
-Pibe, ¿cuándo vas a pagar?
-el primero te pago todo, vos tranca. Saludos a la jermu.
Volvió a la casa, ahora estaba Matías con la minita, se quedo un rato con ellos tocando la guitarra y se fue a la cama.
Soñó con un funeral y un circo (“le regalaban manzanas con pochochos”. el solo quería algodón de azúcar).
Por la mañana se tomo un cafecito al olé come le decía miguel a la de francés y agarro su celular (busco la función grabar). Pulso el botón y comenzó a hablar de boludeces. se escucho y se dio cuenta de que Camila tenia razón, tenia voz de pelotudo, de psicólogo barato, de vendedor careta. eso si que lo había heredado de su viejo.
Probo de vuelta y esta vez le puso más onda.
-buena che, ahora pareces fede cuando se hace el snob.
Probo otras voces más, imito las de sus amigos y hasta cambio la tonada, pero nada le cerraba. Se acordó de la voz de vera, ¡que linda voz que tenia! re calma, le daba tanta tranquilidad oírla, por eso siempre la llamaba, ¡la extrañaba!, le molestaba que se hubiera borrado así, igual por otra parte el no la había ido a buscar. Estaba enojado, con el, con ella, con Camila. Se acordaba de toda ella, de sus modismos al hablar, de sus bandas pedorritas y su tabaquito fifí.
Micaela le había dicho que ahora estaba mejor, feliz y bueno eso estaba bien, pensó.
Sonó el teléfono.
era la borrega, esa si que no tenia linda voz, pero que bien la chupaba.
-hola cande.
-hola tobi! escúchame hoy hay joda en casa, ¿te venís?
-si, dale. ¿que llevo?
Omitimos el resto de la conversación, por ser falta de importancia.
Era ya la nochecita cuando se encontró con bruno y fue a comprar escabio.
-¿sabías que el fernet era como un intento de hepatalgina, tipo un remedio para el estomago?
-no, pero será por eso que te hace cagar fullero.
-callate hijo de puta.
lo acompaño a bruno, a lo de patricia (cada vez que decía su nombre, le daban unas ganas irresistibles de agregar el adjetivo linda, un poco porque estaba mas buena que el pan y otro por lo arraigado que tenia a Caicedo dentro de si).
Bueno patricialinda era la hermana de su amigo y siempre les tiraba unos pesos a cambio de algún tramite o boludez.
Llegaron a la casa de la borre, como siempre estaban todas esas pendejas lindas y putas, en busca del reconocimiento de tipos como ellos, le dolía en el alma no poder dárselo esta vez, pero estaba muy casado con camila y no era cuestión de andar cagandola, solo por lo de la voz.
Se sentó en un sillón y empezó a escuchar la música semi psicodélica que andaba sonando, nota por nota. Se abstrajo por completo y pempiundostresparabarmpishshshsharrrrrriiiiiiiin me gustaría beber ron con sal, pero solo hay ¡piojos! miles de miles en tu cabeza, carcomiéndote todo el cerebro de a poco todo tu vos y el cuero cabelludo esta roto, ¡Imaginate si es cáncer! morís mal de un tumor por los piojos que tantos son en tan poco espacio, es que tu piel es dulce por la droga y los colores ¿¡un violín?!-Salí borrega, hoy no tengo ganas, hoy solo quiero tener voz de cantante, pero te das vuelta, o sea son estupidos, igual es divertido, JAJA IDIOTAS, pareces un papel de lo transparente, “adiós miguel que te vaya bien” y me perdí el día de la lluvia, el del reci de leo maslí, pero vos me llamaste solo para saber CÓMO estaba, y yo estaba bien ME PICA ME PICA, pero te juro que pensé que era de verdad y me di cuenta de lo buena que sos porque ahora sí que funcionan los teléfonos de hoy y si que sirven y nos comunicamos bien y gratis por la telepatía mental de mi mente y la tuya, me dijiste “NO TE LO PUEDO CREER” y de vuelta que te vaya bien, pero para vos es mejor, un flash menos. Solo quiero bailar rock o tener la voz sensual de ese tipo musical que no me acuerdo-MORRISEY, MORRISEY- y que no te olvides de mi, por favor. “acá la gente nunca se conoce bien” estamos todos apurados, y vera, que linda era, cami, o vera.
¿Yo la quería a vera?
-ey tobi, “el toba, loquita” ¿como andas tanto tiempo?
no lo podía creer era ella, mil veces, ella.
-bien, ¿que haces acá vos? te…
-me alegro, yo barbara. Che me voy yendo, nos vemos, cuídate chabón.
Y si al final Federico tenía razón, la efervescencia de las relaciones era impresionantemente más rápida que una buscapina rapida acción.
le decían en el clú
-No me gusta tu voz, Tobías.
Cuando escuchó esto se sintió terrible
y abrumadamente desolado. La angustia carcomía sus entrañas, eso sumado al hecho de que se acaba de fumar un con Julián, le provocaba un hambre voraz, cada vez que padecía un hambre de ese tipo, se acordaba de un viejo poema o cuento que había leído en primer año del liceo. (“el hambre: clavar los dientes en un trozo de carne”).
Se decidió a abandonar el melodrama y la lamentación y se fue al bar de tito.
-¡hola tito!
-¿qué hacé pibe?¿que vas a morfar?
-una napolitana con fritas y una coca (“porque hace bien al corazón” pensó para sus adentros, pero era demasiado gay decir eso en voz alta)
-andamos con hambre, eh. Marchó.
¡Que manjar de dioses, que pecado irresistible! El plato acercabase a él y podía vislumbrarse su contenido: papas que chorreaban aceite y una milanesa que hedía a barrio, a carne argenta y popular.
Devoro todo con calma, con paciencia de ajedrecista, degustando cada papa con ketchup, cada pedacito de jamón que se escapaba de la gran milanesa.
Le pidió a tito un café, para bajar la comida y finalizar el ritual y también que se lo anotara en la cuenta.
-Pibe, ¿cuándo vas a pagar?
-el primero te pago todo, vos tranca. Saludos a la jermu.
Volvió a la casa, ahora estaba Matías con la minita, se quedo un rato con ellos tocando la guitarra y se fue a la cama.
Soñó con un funeral y un circo (“le regalaban manzanas con pochochos”. el solo quería algodón de azúcar).
Por la mañana se tomo un cafecito al olé come le decía miguel a la de francés y agarro su celular (busco la función grabar). Pulso el botón y comenzó a hablar de boludeces. se escucho y se dio cuenta de que Camila tenia razón, tenia voz de pelotudo, de psicólogo barato, de vendedor careta. eso si que lo había heredado de su viejo.
Probo de vuelta y esta vez le puso más onda.
-buena che, ahora pareces fede cuando se hace el snob.
Probo otras voces más, imito las de sus amigos y hasta cambio la tonada, pero nada le cerraba. Se acordó de la voz de vera, ¡que linda voz que tenia! re calma, le daba tanta tranquilidad oírla, por eso siempre la llamaba, ¡la extrañaba!, le molestaba que se hubiera borrado así, igual por otra parte el no la había ido a buscar. Estaba enojado, con el, con ella, con Camila. Se acordaba de toda ella, de sus modismos al hablar, de sus bandas pedorritas y su tabaquito fifí.
Micaela le había dicho que ahora estaba mejor, feliz y bueno eso estaba bien, pensó.
Sonó el teléfono.
era la borrega, esa si que no tenia linda voz, pero que bien la chupaba.
-hola cande.
-hola tobi! escúchame hoy hay joda en casa, ¿te venís?
-si, dale. ¿que llevo?
Omitimos el resto de la conversación, por ser falta de importancia.
Era ya la nochecita cuando se encontró con bruno y fue a comprar escabio.
-¿sabías que el fernet era como un intento de hepatalgina, tipo un remedio para el estomago?
-no, pero será por eso que te hace cagar fullero.
-callate hijo de puta.
lo acompaño a bruno, a lo de patricia (cada vez que decía su nombre, le daban unas ganas irresistibles de agregar el adjetivo linda, un poco porque estaba mas buena que el pan y otro por lo arraigado que tenia a Caicedo dentro de si).
Bueno patricialinda era la hermana de su amigo y siempre les tiraba unos pesos a cambio de algún tramite o boludez.
Llegaron a la casa de la borre, como siempre estaban todas esas pendejas lindas y putas, en busca del reconocimiento de tipos como ellos, le dolía en el alma no poder dárselo esta vez, pero estaba muy casado con camila y no era cuestión de andar cagandola, solo por lo de la voz.
Se sentó en un sillón y empezó a escuchar la música semi psicodélica que andaba sonando, nota por nota. Se abstrajo por completo y pempiundostresparabarmpishshshsharrrrrriiiiiiiin me gustaría beber ron con sal, pero solo hay ¡piojos! miles de miles en tu cabeza, carcomiéndote todo el cerebro de a poco todo tu vos y el cuero cabelludo esta roto, ¡Imaginate si es cáncer! morís mal de un tumor por los piojos que tantos son en tan poco espacio, es que tu piel es dulce por la droga y los colores ¿¡un violín?!-Salí borrega, hoy no tengo ganas, hoy solo quiero tener voz de cantante, pero te das vuelta, o sea son estupidos, igual es divertido, JAJA IDIOTAS, pareces un papel de lo transparente, “adiós miguel que te vaya bien” y me perdí el día de la lluvia, el del reci de leo maslí, pero vos me llamaste solo para saber CÓMO estaba, y yo estaba bien ME PICA ME PICA, pero te juro que pensé que era de verdad y me di cuenta de lo buena que sos porque ahora sí que funcionan los teléfonos de hoy y si que sirven y nos comunicamos bien y gratis por la telepatía mental de mi mente y la tuya, me dijiste “NO TE LO PUEDO CREER” y de vuelta que te vaya bien, pero para vos es mejor, un flash menos. Solo quiero bailar rock o tener la voz sensual de ese tipo musical que no me acuerdo-MORRISEY, MORRISEY- y que no te olvides de mi, por favor. “acá la gente nunca se conoce bien” estamos todos apurados, y vera, que linda era, cami, o vera.
¿Yo la quería a vera?
-ey tobi, “el toba, loquita” ¿como andas tanto tiempo?
no lo podía creer era ella, mil veces, ella.
-bien, ¿que haces acá vos? te…
-me alegro, yo barbara. Che me voy yendo, nos vemos, cuídate chabón.
Y si al final Federico tenía razón, la efervescencia de las relaciones era impresionantemente más rápida que una buscapina rapida acción.
lunes, 8 de febrero de 2010
la cancion del avioncito tutu.
me arden mucho los ojos, pero
lo que me preocupa
no es “solo” eso
sino todo.
hay que fumarse esta tuca
para poder salvarse,
pero este avión va a caerse igual
y vos no me escuchaste
y vos no me crees.
Pásame el encendedor
y agarra tu valija.
-“PARADA POR FAVOR”
-yo salto, yo salto.
y cuando abrí la compuerta
había tanto chocolate
que no pude resistirme.
lo que me preocupa
no es “solo” eso
sino todo.
hay que fumarse esta tuca
para poder salvarse,
pero este avión va a caerse igual
y vos no me escuchaste
y vos no me crees.
Pásame el encendedor
y agarra tu valija.
-“PARADA POR FAVOR”
-yo salto, yo salto.
y cuando abrí la compuerta
había tanto chocolate
que no pude resistirme.
encontrate aquí!
en un laberinto de
perdida gente perdida
(drogas que se drogan MÁ)
encontré a los mejores
señores. Servían café
(sory Ali) con limón
y pollo al spiedo. Uno
contaba chistes médicos y el otro
jugaba con sus solars glasses.
cuando les pedí
un cigarro o una pizza
respondieron al unísono:
RAJÁ DE ACÁ.
perdida gente perdida
(drogas que se drogan MÁ)
encontré a los mejores
señores. Servían café
(sory Ali) con limón
y pollo al spiedo. Uno
contaba chistes médicos y el otro
jugaba con sus solars glasses.
cuando les pedí
un cigarro o una pizza
respondieron al unísono:
RAJÁ DE ACÁ.
A la tardecita
Cuando nos sentamos
en la plaza
san martín
a tomar mate
con sabor a jabón
(de Lavar).
yo pienso que bien podría
quedarme así
por años.
pero ahí es cuando suena
el teléfono
y es Micaela, que quiere su
calculadora.
y ya entonces, todo se pierde
porque la que llama es
LA REALIDAD, tipo
ahora tomo “agua ser para mujeres con
onda” y soy mas feliz
( o más funcional).
en la plaza
san martín
a tomar mate
con sabor a jabón
(de Lavar).
yo pienso que bien podría
quedarme así
por años.
pero ahí es cuando suena
el teléfono
y es Micaela, que quiere su
calculadora.
y ya entonces, todo se pierde
porque la que llama es
LA REALIDAD, tipo
ahora tomo “agua ser para mujeres con
onda” y soy mas feliz
( o más funcional).
jueves, 28 de enero de 2010
la musiquita
I
Están en la calle, todos. Solo se escucha una música repetitiva y chillona ( “la de su corazón”) *PAMPARIPARÁPÁ*
Sus pestañas hacen 1,2 y 3,4 al ritmo mismo come su helado y se aferra a la botella de coca cola vacía en sus manos.
-¿y che?
-ahí va
A continuación el hombre de sus sueños le muestra una bicicleta repleta de papelitos de colores, en algunos pueden leerse destinos turísticos o no: “parís”, “plaza san martín”, “mar azul”, “Londres”, “Valeria del mar”, “ casa de la tía josefina”, “Jujuy”, “Neuquén”, “la polinesia”, etc.
Ella se monta en la bicicleta abrazada a él y ambos comienzan a elevarse.
II
cincuenta relojes marcan la hora. en distintos idiomas, una voz en off, dice: ¡por favor no olvide su hora, sea paciente y memorícela! y luego agrega: ¡no llegue tarde!
se ve una larga fila de gente de todas las calañas, todos repiten como loros.
(cuatro y media, dreiundzwanzig fünfundvierzig, half past fem, quatorze et trente-deux…). el murmullo es intolerable.
III
la fila avanza. La chica y su bicicleta ( sin hombre), llegan al mostrador:
-Muy bien! holaquetalcomolevadigamesuhora.
-¿qué hora?
-jájábuenchiste,peroNOHAYTIEMPO.
-es que yo estaba viajando, cuando de repente…
-NO HAY TIEMPO, TOMARÁ LA HORA DEL DE ATRÁS.
-pero…
-adiós.
todo desaparece, el aire se llena de purpurina violeta.
IV
mi pájaro se murió. MI PAJARITO SE MURIÓ, ¡MI PAJAR-O, MURI-Ó”
se ve a una nena con una jaula vacía llorando, pronto nota la presencia de la recién llegada.
-me gusta tu vestido.
-¡gracias! ¿pero me podrías decir donde estoy?
-acá.
-ya sé que acá, ¿pero esto donde queda?
-no sé, yo solo conozco acá. ( la nena y la mujer comienzan a exasperarse).
-¿ajam y como salgo de “acá?¿ cómo se llama este lugar?
-no se sale de “acá”. ACÁ ( señala un cartel)
-pero hay un error, porque yo estaba viajando con mi novio, bah no es mi novio, con mi chico, e íbamos a ir a todos los mejores lugares…y
-no importa, estamos acá y en acá nos quedamos.
V
la mujer está peinando a la nena, ambas han crecido.
-quizás algún día podamos estar “allá” ( señala un cartel colorido)
-es que “allá” solo está la felicidad, los felices bah.
-yo soy, o era feliz.
-yo no. mi canario se murió.
-si, ¿pero yo que tengo que ver? yo era feliz.
-es que seguís sin entender nada.
-¿qué?
-vos eras mi canario.
final alternativo.
la niña comienza a desvanecerse y ahora todos estamos en la calle corrientes, o en una plaza a punto de quemar uno con Julián, el no hombre de sus no sueños.
Están en la calle, todos. Solo se escucha una música repetitiva y chillona ( “la de su corazón”) *PAMPARIPARÁPÁ*
Sus pestañas hacen 1,2 y 3,4 al ritmo mismo come su helado y se aferra a la botella de coca cola vacía en sus manos.
-¿y che?
-ahí va
A continuación el hombre de sus sueños le muestra una bicicleta repleta de papelitos de colores, en algunos pueden leerse destinos turísticos o no: “parís”, “plaza san martín”, “mar azul”, “Londres”, “Valeria del mar”, “ casa de la tía josefina”, “Jujuy”, “Neuquén”, “la polinesia”, etc.
Ella se monta en la bicicleta abrazada a él y ambos comienzan a elevarse.
II
cincuenta relojes marcan la hora. en distintos idiomas, una voz en off, dice: ¡por favor no olvide su hora, sea paciente y memorícela! y luego agrega: ¡no llegue tarde!
se ve una larga fila de gente de todas las calañas, todos repiten como loros.
(cuatro y media, dreiundzwanzig fünfundvierzig, half past fem, quatorze et trente-deux…). el murmullo es intolerable.
III
la fila avanza. La chica y su bicicleta ( sin hombre), llegan al mostrador:
-Muy bien! holaquetalcomolevadigamesuhora.
-¿qué hora?
-jájábuenchiste,peroNOHAYTIEMPO.
-es que yo estaba viajando, cuando de repente…
-NO HAY TIEMPO, TOMARÁ LA HORA DEL DE ATRÁS.
-pero…
-adiós.
todo desaparece, el aire se llena de purpurina violeta.
IV
mi pájaro se murió. MI PAJARITO SE MURIÓ, ¡MI PAJAR-O, MURI-Ó”
se ve a una nena con una jaula vacía llorando, pronto nota la presencia de la recién llegada.
-me gusta tu vestido.
-¡gracias! ¿pero me podrías decir donde estoy?
-acá.
-ya sé que acá, ¿pero esto donde queda?
-no sé, yo solo conozco acá. ( la nena y la mujer comienzan a exasperarse).
-¿ajam y como salgo de “acá?¿ cómo se llama este lugar?
-no se sale de “acá”. ACÁ ( señala un cartel)
-pero hay un error, porque yo estaba viajando con mi novio, bah no es mi novio, con mi chico, e íbamos a ir a todos los mejores lugares…y
-no importa, estamos acá y en acá nos quedamos.
V
la mujer está peinando a la nena, ambas han crecido.
-quizás algún día podamos estar “allá” ( señala un cartel colorido)
-es que “allá” solo está la felicidad, los felices bah.
-yo soy, o era feliz.
-yo no. mi canario se murió.
-si, ¿pero yo que tengo que ver? yo era feliz.
-es que seguís sin entender nada.
-¿qué?
-vos eras mi canario.
final alternativo.
la niña comienza a desvanecerse y ahora todos estamos en la calle corrientes, o en una plaza a punto de quemar uno con Julián, el no hombre de sus no sueños.
miércoles, 20 de enero de 2010
clarita, la marina.
Escena I.
Suena una música calma, plena ciudad, se ve caminando a una pareja por corrientes y callao tomados de la mano. Ella lleva un vestido azul de verano y el unas bermudas, porta una gran barba. Son jóvenes.
La música calma para y suena el ruido de la ciudad: bocinas de autos, gritos, celulares sonando, niños llorando, etc.
La pareja entra a una plaza, ella elige un árbol y se siente, doblando las piernas para que no se le vea la bombacha, igual se ve. El esta detrás de ella, masajeándole la cabeza.
El sonido ambiente para, ella empieza a hablar y se enfoca su cara en primer plano.
-yo sé hacer ensalada.
- ¿qué decís jime?
Ahora se enfoca solo su boca, sus labios moviéndose, estos deben estar pintados de rojo.
-primero pones una pechuga en la plancha, la salas y le pones pimentón, después picas el tomate y luego lavas cinco hojas de lechuga (no más, porque da acidez) y la picas también. Luego cortas el pollo en cubitos y se los metes. En el horno, pones una rodaja de pan lactal en cuadrados, y tipo se los metes. Agarras una cuchara con mayonesa de oliva, la mezclas y la metes a la heladera.
Ahora el enfoque esta sobre el, su boca, mueve los labios.
-no entiendo.
(El enfoque sigue sobre el)-que me quiero ir a la playa, a santa clara.
-pero, mi amor, nos íbamos a ir a Uruguay.
YO ME VOY A SANTA CLARA (se la muestra parándose y girando, su vestido vuela)
-Jimena estás loca.
-si, ¿Y? vayamos a santa clara y yo te cocino.
Escena II.
Se enfoca al mar por cinco minutos. Se vuelve a la playa, se ve a una señora grande tomando sol con una malla de otra época y un sombrero, a su lado un señor con ojotas y medias, lee el diario.
Un vendedor grita: CHURROS, un nene come choclo con manteca, dos adolescentes se besan en los medanos, y una nena hace un castillo de arena.
Todo con música tipo rock.
se observa a la señorita de la escena anterior, sentada en una reposera a rayas rojas, atraviada con ropa de playa, su novio lee un diario socialista y se sonroja al releer una nota escrita por él.
Ella mientras come un helado de frutilla, con cara de aburrimiento.
-¿sabes que es lo que pasa, Pablo?
-¿y ahora que?
-a vos no te gusta mi ensalada.
- pero Jimena, para de decir pelotudeces, que vinimos a santa clara del mar por vos. Y mira lo que es esto, un vejestorio.
-es que el nombre sonaba tan magnifico, tan prometedor. Quizás aquí podríamos tener un hijo, y hasta vivir acá.
-¿un hijo? ¿De verdad, me lo decís mi amor? porque yo quería decírtelo hace un tiempo, pero pensé que no querías saber nada. Como no estamos casados…y yo no creo en el casamiento.
- yo quiero un vestido blanco de lino con perlitas o diamantes pequeños incrustados y una pequeña tiara y la iglesia de santa carmen que queda en Belgrano, y el salón, ese grande, que queda en puerto madero, donde tu hermano festejo su aniversario, y una luna de miel en cualquier lado de Europa.
-vos no me podes estar hablando en serio Jimena, eso va en contra de todos mis principios.
-ya lo sé, Pablo, pero era un chiste. Claro que quiero tener hijos con vos.
Escena III.
Interior de un departamento de tres ambientes. Decorado vulgarmente, moda playa (léase sabanas a rayas, cuadros de un atardecer y sillón y mesa recubiertos de plastico o sea cobertor)
Jimena está sentada en el balcón leyendo, y Pablo intenta cocinar una comida gourmet con los pocos utensillos que dispone.
La cámara enfoca a Jimena, sus piernas y su sonrisa.
- ¿y te gustaría tener una nena o un nene?
- una nena.
- a mi un nene. Le pondría Gastón o Alejo como el Ale.
- Si fuera nena, me gustaría que se llamase Josefina como mamá.
- ¡NO! mejor Alfonsina como storni.
- ¡pobre piba, ni nació y ya la queres matar!
- bueno alfonsina no, Violeta.
Escena IV.
Ahora están en el cuarto, fornicando, no se los ve. Se escuchan los gemidos. De repente, se escucha la voz de Jimena.
-Pablo, yo no te quiero más.
Suena una música calma, plena ciudad, se ve caminando a una pareja por corrientes y callao tomados de la mano. Ella lleva un vestido azul de verano y el unas bermudas, porta una gran barba. Son jóvenes.
La música calma para y suena el ruido de la ciudad: bocinas de autos, gritos, celulares sonando, niños llorando, etc.
La pareja entra a una plaza, ella elige un árbol y se siente, doblando las piernas para que no se le vea la bombacha, igual se ve. El esta detrás de ella, masajeándole la cabeza.
El sonido ambiente para, ella empieza a hablar y se enfoca su cara en primer plano.
-yo sé hacer ensalada.
- ¿qué decís jime?
Ahora se enfoca solo su boca, sus labios moviéndose, estos deben estar pintados de rojo.
-primero pones una pechuga en la plancha, la salas y le pones pimentón, después picas el tomate y luego lavas cinco hojas de lechuga (no más, porque da acidez) y la picas también. Luego cortas el pollo en cubitos y se los metes. En el horno, pones una rodaja de pan lactal en cuadrados, y tipo se los metes. Agarras una cuchara con mayonesa de oliva, la mezclas y la metes a la heladera.
Ahora el enfoque esta sobre el, su boca, mueve los labios.
-no entiendo.
(El enfoque sigue sobre el)-que me quiero ir a la playa, a santa clara.
-pero, mi amor, nos íbamos a ir a Uruguay.
YO ME VOY A SANTA CLARA (se la muestra parándose y girando, su vestido vuela)
-Jimena estás loca.
-si, ¿Y? vayamos a santa clara y yo te cocino.
Escena II.
Se enfoca al mar por cinco minutos. Se vuelve a la playa, se ve a una señora grande tomando sol con una malla de otra época y un sombrero, a su lado un señor con ojotas y medias, lee el diario.
Un vendedor grita: CHURROS, un nene come choclo con manteca, dos adolescentes se besan en los medanos, y una nena hace un castillo de arena.
Todo con música tipo rock.
se observa a la señorita de la escena anterior, sentada en una reposera a rayas rojas, atraviada con ropa de playa, su novio lee un diario socialista y se sonroja al releer una nota escrita por él.
Ella mientras come un helado de frutilla, con cara de aburrimiento.
-¿sabes que es lo que pasa, Pablo?
-¿y ahora que?
-a vos no te gusta mi ensalada.
- pero Jimena, para de decir pelotudeces, que vinimos a santa clara del mar por vos. Y mira lo que es esto, un vejestorio.
-es que el nombre sonaba tan magnifico, tan prometedor. Quizás aquí podríamos tener un hijo, y hasta vivir acá.
-¿un hijo? ¿De verdad, me lo decís mi amor? porque yo quería decírtelo hace un tiempo, pero pensé que no querías saber nada. Como no estamos casados…y yo no creo en el casamiento.
- yo quiero un vestido blanco de lino con perlitas o diamantes pequeños incrustados y una pequeña tiara y la iglesia de santa carmen que queda en Belgrano, y el salón, ese grande, que queda en puerto madero, donde tu hermano festejo su aniversario, y una luna de miel en cualquier lado de Europa.
-vos no me podes estar hablando en serio Jimena, eso va en contra de todos mis principios.
-ya lo sé, Pablo, pero era un chiste. Claro que quiero tener hijos con vos.
Escena III.
Interior de un departamento de tres ambientes. Decorado vulgarmente, moda playa (léase sabanas a rayas, cuadros de un atardecer y sillón y mesa recubiertos de plastico o sea cobertor)
Jimena está sentada en el balcón leyendo, y Pablo intenta cocinar una comida gourmet con los pocos utensillos que dispone.
La cámara enfoca a Jimena, sus piernas y su sonrisa.
- ¿y te gustaría tener una nena o un nene?
- una nena.
- a mi un nene. Le pondría Gastón o Alejo como el Ale.
- Si fuera nena, me gustaría que se llamase Josefina como mamá.
- ¡NO! mejor Alfonsina como storni.
- ¡pobre piba, ni nació y ya la queres matar!
- bueno alfonsina no, Violeta.
Escena IV.
Ahora están en el cuarto, fornicando, no se los ve. Se escuchan los gemidos. De repente, se escucha la voz de Jimena.
-Pablo, yo no te quiero más.
viernes, 15 de enero de 2010
lo que siempre cante, pero con frijoles.
"she says"
me gusta tu lope
nena.
vamos a fumarnos uno, mientras nos reimos
de vos
y tu poca percepción
social. te prometo
que despues bailamos
algo
y comemos "guacamole"
en lo de beto.
eso si,
a las diez me voy,
que me esperan
-¿quienes?
LAS DE SIEMPRE.
me gusta tu lope
nena.
vamos a fumarnos uno, mientras nos reimos
de vos
y tu poca percepción
social. te prometo
que despues bailamos
algo
y comemos "guacamole"
en lo de beto.
eso si,
a las diez me voy,
que me esperan
-¿quienes?
LAS DE SIEMPRE.
si la policia me quiere seguir...
roque FELER.
que ganas de escribir
una cancion
que te estruje el corazon.
"se me olvido, olvidarte".
pero ESCUCHAME, listen to me
pero con atencion
y sin trampas.
ahora no me gusta la seven UP
ni el pasto.
solo tomo cocucha
en el cafe
con ines.
Y si se te
ocurre
pasar
trae facturas,
tipo dos churros
y tres vigilantes.
que ganas de escribir
una cancion
que te estruje el corazon.
"se me olvido, olvidarte".
pero ESCUCHAME, listen to me
pero con atencion
y sin trampas.
ahora no me gusta la seven UP
ni el pasto.
solo tomo cocucha
en el cafe
con ines.
Y si se te
ocurre
pasar
trae facturas,
tipo dos churros
y tres vigilantes.
acá te va.
Mambo, salsa
y casi siempre merengue
y pocas veces, muy
"AZUCÁ morena, chico"
el té chino de la avenida
moscú
sabe a rata,
es que huele
como caca ( tachado)
y suele beberse
en compañia de
prostitutas baratas
que también saben a
pobreza refrita,
en moscú, donde están
el té chino, las putas
baratas y celeste
siento la vida
un poco "más mejor",
pero después pierdo la
fé y lloro ( after copula)
por tanta miseria
mistica disfrazada
de "diversión".
y casi siempre merengue
y pocas veces, muy
"AZUCÁ morena, chico"
el té chino de la avenida
moscú
sabe a rata,
es que huele
como caca ( tachado)
y suele beberse
en compañia de
prostitutas baratas
que también saben a
pobreza refrita,
en moscú, donde están
el té chino, las putas
baratas y celeste
siento la vida
un poco "más mejor",
pero después pierdo la
fé y lloro ( after copula)
por tanta miseria
mistica disfrazada
de "diversión".
sábado, 9 de enero de 2010
felisa me muero II.
no se puede creer
el calor
que hace aca
señora ROSA.
no se puede creer
que su hijo
siga manejando ese cacharo
DON ROQUE.
ahora si, lo que me creo
ES QUE LA PLATA SIRVE
PARA TODO.
porque yo tenia un perro muerto
y le di un peso
y revivio!
me dijo:
-CHE NO SEAS RATONa. y comprame un jugo tambien.
tambien existe
el amor
con plata.
que es tan bueno
como el de verdad.
pero algo hay que envidiarle a los
pobres cristos
de la chusma
Y ES el pis.
por eso siempre se lo pedimos
en los muestreos.
es tan claro y fino, el nuestro
es NARANJA, por la contaminacion
el calor
que hace aca
señora ROSA.
no se puede creer
que su hijo
siga manejando ese cacharo
DON ROQUE.
ahora si, lo que me creo
ES QUE LA PLATA SIRVE
PARA TODO.
porque yo tenia un perro muerto
y le di un peso
y revivio!
me dijo:
-CHE NO SEAS RATONa. y comprame un jugo tambien.
tambien existe
el amor
con plata.
que es tan bueno
como el de verdad.
pero algo hay que envidiarle a los
pobres cristos
de la chusma
Y ES el pis.
por eso siempre se lo pedimos
en los muestreos.
es tan claro y fino, el nuestro
es NARANJA, por la contaminacion
en una chocolateria
en santa fé
venden
alfajores irreales
con sabor a miel
y elefante.
yo prefiero
comer barro
cordobés
porque no tiene hormigas
y sabe mejor.
me molesto
no encontrarme
en esa lista.
pero todos sabemos
que las cosas son como son.
y es feo escuchar
la misma musica
pero cantada
CON OTRO FLASH.
aunque suena tanto mejor,
que quisiera saber bailar
y reinar la pista.
para no verte mas
y perderme en el chocolate
de santa fe.
en santa fé
venden
alfajores irreales
con sabor a miel
y elefante.
yo prefiero
comer barro
cordobés
porque no tiene hormigas
y sabe mejor.
me molesto
no encontrarme
en esa lista.
pero todos sabemos
que las cosas son como son.
y es feo escuchar
la misma musica
pero cantada
CON OTRO FLASH.
aunque suena tanto mejor,
que quisiera saber bailar
y reinar la pista.
para no verte mas
y perderme en el chocolate
de santa fe.
y con la musiquita
que tanto le gusta
a tu corazon.
nos bebimos
todo el te
chino
y japones
que habia en tu casa
y ahora estamos tan felices
que no distinguimos
LA ROSA ROJA
de rosalia,
que es la que te limpia
el culo
cuando vos no podes
ni pensar.
pero ¡cuidado!
todavia queda cafe
en la alacena
y tambien, tambien HAY
magdalenas con sabor
a TE.
que tanto le gusta
a tu corazon.
nos bebimos
todo el te
chino
y japones
que habia en tu casa
y ahora estamos tan felices
que no distinguimos
LA ROSA ROJA
de rosalia,
que es la que te limpia
el culo
cuando vos no podes
ni pensar.
pero ¡cuidado!
todavia queda cafe
en la alacena
y tambien, tambien HAY
magdalenas con sabor
a TE.
i wanna make you flashear.
tengo unos anteojos
amarillos
y me compre
tambien zapatos
de colores tipo azul ciam.
y un vestido fuxia, y una
cartera verde gusano.
todo esto me compre
para vestirte
de FLASH FLASH.
porque tenemos una fiesta de
difraces
y yo siempre quise ese difraz,
pero "eso no es decente, HAY QUE USAR
DIFRACES RENTABLES".
tengo unos anteojos
amarillos
y me compre
tambien zapatos
de colores tipo azul ciam.
y un vestido fuxia, y una
cartera verde gusano.
todo esto me compre
para vestirte
de FLASH FLASH.
porque tenemos una fiesta de
difraces
y yo siempre quise ese difraz,
pero "eso no es decente, HAY QUE USAR
DIFRACES RENTABLES".
tengo olor a perfume
de hombre
y no tengo muchas ganas
de correr a la ambulancia.
y vos solo me hablas
DEL MAR
y la arena.
tomatelas
y deja de mascar
PARA DE MASCAR
ese chicle
que te comiste
hace cinco dias
ya debe tener sabor a caca
frutal.
pero vos no entendes
que no se hacen esas cosas
porque sos medio
tontito.
y solo escribis
esas porquerias
que tanto no me
gustan
y comes pandulce.
CON CHOCOLATADA!
de hombre
y no tengo muchas ganas
de correr a la ambulancia.
y vos solo me hablas
DEL MAR
y la arena.
tomatelas
y deja de mascar
PARA DE MASCAR
ese chicle
que te comiste
hace cinco dias
ya debe tener sabor a caca
frutal.
pero vos no entendes
que no se hacen esas cosas
porque sos medio
tontito.
y solo escribis
esas porquerias
que tanto no me
gustan
y comes pandulce.
CON CHOCOLATADA!
viernes, 8 de enero de 2010
¡feliz año nuevo! ( felisa me muero I)
con cinco cerezas
podria contentarme
y sonreir
con cien pedazos
de mantecol
podria hacer Nada.
porque no em gusta el mantecol
y creo que te acordaste tarde.
igual todo bien, porque siempre
hay que tener modales
y decir "muchas gracias, pero no, me siento mal- del corazon-"
entonces
estabamos en una moto
que compraste ayer
y me dijiste
YA FUE
y nos fuimos a mardelplata
a robar galletitas de chocolate
de los bares ( esas que te dan con el café)
y cuando nos descalzamos
y tocamos el mar
me acorde de
que
habiamos dejado LA HORNALLA PRENDIDA.
re apurados volvimos
y encontramos a chiqui muerta.
podria contentarme
y sonreir
con cien pedazos
de mantecol
podria hacer Nada.
porque no em gusta el mantecol
y creo que te acordaste tarde.
igual todo bien, porque siempre
hay que tener modales
y decir "muchas gracias, pero no, me siento mal- del corazon-"
entonces
estabamos en una moto
que compraste ayer
y me dijiste
YA FUE
y nos fuimos a mardelplata
a robar galletitas de chocolate
de los bares ( esas que te dan con el café)
y cuando nos descalzamos
y tocamos el mar
me acorde de
que
habiamos dejado LA HORNALLA PRENDIDA.
re apurados volvimos
y encontramos a chiqui muerta.
estamos en la terraza todos.cáp 3
Capitulo 3
Llego a su casa y lo primero que hizo fue llamar a Sebastián para contarle que había conseguido el disco y que se dispondría a escucharlo apenas cortara con él.
Sebastián, estaba contento, siempre era ella la que le recomendaba música y libros. Sebastián era una especie de novio de cecilia, la quería mucho. Lo había conocido en una de las tantas fiestas de sus amigos de puan, el sí estudiaba letras y ya estaba casi por la mitad de la carrera. Era de esos tipos que a primera vista, te parecen tan buenos que no les queres causar ningún mal, el siempre estaba. No era lindo, y eso le molestaba a cecilia, no por una cuestión superficial, ya que siempre había aborrecido ese tipo de conducta, sino porque realmente le gustaba la belleza. Ella se jactaba de carecerla, por eso le gustaba que sus novios la tuvieran. Sin embargo, la bondad pura de Sebastián la hacia olvidarse de todos sus prototipos.
Le comento que se había encontrado con un ex conocido, un ex compañero. También le dijo que se sentía medio mal por como lo había tratado. Su novio se rió: “ vos siempre con ese carácter tan dócil y ameno”.
Luego de unos diez minutos de decirse que se amaban de forma muy cursi, puso el disco que había comprado, se tiro en la cama. Se puso a observar el cuadro que había hecho en tercer año, y que ahora se encontraba colgado justo en frente de su cama, estaba compuesto por unas fotos de la coca sarli cortadas al costado y la cara de una mujer, que parecía una mezcla entre una madre y un travesti, rodeada de colores, de maquillaje y de papel glasé. No era realmente bonito, pero siempre le había parecido que era su mejor obra. Le parecía que su inconsciente se había portado a la perfección en esa pintura.
Estaba de vacaciones en febrero, por primera vez en su vida. Durante su secundaria, ese mes estaba dedicado a preparar las millones de materias que se llevaba y en los dos últimos años, nunca le había tocado rendir un final en esa época.
El disco estaba piola, le gustaba ese tipo de música calma, también le encantaba que le recomendaran discos, sentía que la gente pensaba en ella y en su forma de ser.
Llego a su casa y lo primero que hizo fue llamar a Sebastián para contarle que había conseguido el disco y que se dispondría a escucharlo apenas cortara con él.
Sebastián, estaba contento, siempre era ella la que le recomendaba música y libros. Sebastián era una especie de novio de cecilia, la quería mucho. Lo había conocido en una de las tantas fiestas de sus amigos de puan, el sí estudiaba letras y ya estaba casi por la mitad de la carrera. Era de esos tipos que a primera vista, te parecen tan buenos que no les queres causar ningún mal, el siempre estaba. No era lindo, y eso le molestaba a cecilia, no por una cuestión superficial, ya que siempre había aborrecido ese tipo de conducta, sino porque realmente le gustaba la belleza. Ella se jactaba de carecerla, por eso le gustaba que sus novios la tuvieran. Sin embargo, la bondad pura de Sebastián la hacia olvidarse de todos sus prototipos.
Le comento que se había encontrado con un ex conocido, un ex compañero. También le dijo que se sentía medio mal por como lo había tratado. Su novio se rió: “ vos siempre con ese carácter tan dócil y ameno”.
Luego de unos diez minutos de decirse que se amaban de forma muy cursi, puso el disco que había comprado, se tiro en la cama. Se puso a observar el cuadro que había hecho en tercer año, y que ahora se encontraba colgado justo en frente de su cama, estaba compuesto por unas fotos de la coca sarli cortadas al costado y la cara de una mujer, que parecía una mezcla entre una madre y un travesti, rodeada de colores, de maquillaje y de papel glasé. No era realmente bonito, pero siempre le había parecido que era su mejor obra. Le parecía que su inconsciente se había portado a la perfección en esa pintura.
Estaba de vacaciones en febrero, por primera vez en su vida. Durante su secundaria, ese mes estaba dedicado a preparar las millones de materias que se llevaba y en los dos últimos años, nunca le había tocado rendir un final en esa época.
El disco estaba piola, le gustaba ese tipo de música calma, también le encantaba que le recomendaran discos, sentía que la gente pensaba en ella y en su forma de ser.
estamos en la terraza todos. cáp 2
-Bueno, aquí estamos, contame, ¿Qué tal tu vida? ¿Estas estudiando? Dijo él.
-si, lamentablemente, estoy estudiando cine, más precisamente dirección. Paralelamente estoy haciendo la carrera de letras, pero eso va más lento. Es un poco ilógico, de todas formas.
-¿Por qué?
-porque debería haber estudiado primero letras, como para laburar, dando clases o algo y después hacer cine, porque con el cine mucho no podes sacar, al menos al principio. ¿y vos, contame, que estás haciendo de tu vida?
Lo miraba mucho, miraba su forma de comer el helado, el era de los que lo mordía, ella prefería chuparlos hasta el final.
-yo ya me recibí. Soy físico. Ahora estoy dando clases en el colegio, justamente.
-ah! Mirá vos. ( ¡que pelotudez! Salí del cascaron, PICHON!)
-si, las cosas no cambiaron mucho. ¿Y seguís militando?
-no, la verdad es que deje de militar, me hinche las pelotas. Igual es una gran dicotomía en mi cabeza, la de la militancia.
-¿ah si? Expláyate
No tenia ganas de hablar, sinceramente, estaba cansada y no quería explicarle los porqués de su vida a este flaco del que ni se acordaba y con el que había compartido tan pocas cosas, de hecho se sorprendía de que el siguiera recordándola. Estaba incomoda y le dolía la cabeza.
-disculpa, pero me tengo que ir.
-uh, ¿pero pasa algo? ¿Nos podemos volver a ver?
-eh si, cuando quieras.
-bueno, dame tu teléfono entonces.
-156789043. Chau.
Se fue, se sentía mal, pobre chico, toda la buena onda había tenido y ella como siempre mandaba todo y a todos al carajo. Caminaba rápido, tenia ganas de irse, de irse A LA MIERDA.
Quería volver al parque, a comprarse el libro, pero no quería volver a encontrarse con algún conocido. Decidió irse al centenario, ese parque era demasiado grande, como para que alguien la encontrara. Llego, hace mucho que no iba, estaba igual que siempre, nunca había sido muy habitué del “cente” como le decían sus amigos, solo iba cuando no quedaba otra y siempre se perdía. Igual le reconocía una cierta belleza.
Se tiro en el sopi, o mejor dicho en el pasto, era un poco incomodo porque tenia puesto un vestido y tenia que hacer malabares para que no se le viera todo, sin embargo, era justamente así como quería estar.
Quería recordarlo todo sobre Alexis. Era una de sus obsesiones secretas, La de recodar todo sobre todos. Estaba segura de que en alguna parte de su cerebro estaba la información, la búsqueda involucraba recuerdos de los que no tenia intención alguna de acordarse.toda esa información, la abrumaba. No habían salido tan bien, las cosas, en su último año en EL colegio, el gran colegio de la patria, como le molestaban ese tipo de alusiones.
Su memoria encontró el archivo que estaba buscando, y así fue como se dio cuenta, de que su relación con el muchacho en cuestión, no había sido solo un intercambio de frases, sino más bien un intercambio de puteadas. Ahí recordó bien, él no había estado en su agrupación, o quizás si antes de la ruptura, él era de los que se había ido: un chino pelotudo.
No le importó demasiado esto, simplemente le molesto haber confundidose en un primer momento. Se puso a pensar en ella, en su forma de hacer política, en esos años de militancia.
Ella siempre había sido muy escéptica, para ella la revolución era un hecho inconcebible por lo utópico. Sin embargo, le parecía, que, aun así, debía moverse por cambiar las cosas e intentar lograr triunfos parciales. Le costaba mucho expresar la mayoría de sus opiniones, ya que nunca se había sentido totalmente habilitada para hacerlo; ella misma se autolimitada. Como ya dijimos antes, era una hipócrita que odiaba a los hipócritas, y si algo le molestaba en el mundo, eran los militantes hipócritas, ¿que ironía no?
En sus primeros años, le molestaba saber o darse cuenta de que un montón de pendejos estaban ahí para hacer face, porque quedaba bien o porque tiraba facha. Sabia también, que cada vez eran mas y le molestaba que muchas veces las agrupaciones se convirtieran en juntadas a boludear, escabiar y de paso ver que onda el centro, que onda el movimiento.
Por todo esto, le costo mucho decidirse a unirse a su primer agrupación, hablaba poco, discutía con los compañeros con los que mas confianza tenia y laburaba un montón. Su época preferida, era la de campaña, ahí si, sentía que todo era posible. Sentía que “estaba haciendo un mundo mejor”. Aunque también era la que mas la decepcionaba, nunca había pertenecido a las ganadoras. “acostúmbrate” le decía su vieja, “a los troskos los odian en todos lados”.
-si, lamentablemente, estoy estudiando cine, más precisamente dirección. Paralelamente estoy haciendo la carrera de letras, pero eso va más lento. Es un poco ilógico, de todas formas.
-¿Por qué?
-porque debería haber estudiado primero letras, como para laburar, dando clases o algo y después hacer cine, porque con el cine mucho no podes sacar, al menos al principio. ¿y vos, contame, que estás haciendo de tu vida?
Lo miraba mucho, miraba su forma de comer el helado, el era de los que lo mordía, ella prefería chuparlos hasta el final.
-yo ya me recibí. Soy físico. Ahora estoy dando clases en el colegio, justamente.
-ah! Mirá vos. ( ¡que pelotudez! Salí del cascaron, PICHON!)
-si, las cosas no cambiaron mucho. ¿Y seguís militando?
-no, la verdad es que deje de militar, me hinche las pelotas. Igual es una gran dicotomía en mi cabeza, la de la militancia.
-¿ah si? Expláyate
No tenia ganas de hablar, sinceramente, estaba cansada y no quería explicarle los porqués de su vida a este flaco del que ni se acordaba y con el que había compartido tan pocas cosas, de hecho se sorprendía de que el siguiera recordándola. Estaba incomoda y le dolía la cabeza.
-disculpa, pero me tengo que ir.
-uh, ¿pero pasa algo? ¿Nos podemos volver a ver?
-eh si, cuando quieras.
-bueno, dame tu teléfono entonces.
-156789043. Chau.
Se fue, se sentía mal, pobre chico, toda la buena onda había tenido y ella como siempre mandaba todo y a todos al carajo. Caminaba rápido, tenia ganas de irse, de irse A LA MIERDA.
Quería volver al parque, a comprarse el libro, pero no quería volver a encontrarse con algún conocido. Decidió irse al centenario, ese parque era demasiado grande, como para que alguien la encontrara. Llego, hace mucho que no iba, estaba igual que siempre, nunca había sido muy habitué del “cente” como le decían sus amigos, solo iba cuando no quedaba otra y siempre se perdía. Igual le reconocía una cierta belleza.
Se tiro en el sopi, o mejor dicho en el pasto, era un poco incomodo porque tenia puesto un vestido y tenia que hacer malabares para que no se le viera todo, sin embargo, era justamente así como quería estar.
Quería recordarlo todo sobre Alexis. Era una de sus obsesiones secretas, La de recodar todo sobre todos. Estaba segura de que en alguna parte de su cerebro estaba la información, la búsqueda involucraba recuerdos de los que no tenia intención alguna de acordarse.toda esa información, la abrumaba. No habían salido tan bien, las cosas, en su último año en EL colegio, el gran colegio de la patria, como le molestaban ese tipo de alusiones.
Su memoria encontró el archivo que estaba buscando, y así fue como se dio cuenta, de que su relación con el muchacho en cuestión, no había sido solo un intercambio de frases, sino más bien un intercambio de puteadas. Ahí recordó bien, él no había estado en su agrupación, o quizás si antes de la ruptura, él era de los que se había ido: un chino pelotudo.
No le importó demasiado esto, simplemente le molesto haber confundidose en un primer momento. Se puso a pensar en ella, en su forma de hacer política, en esos años de militancia.
Ella siempre había sido muy escéptica, para ella la revolución era un hecho inconcebible por lo utópico. Sin embargo, le parecía, que, aun así, debía moverse por cambiar las cosas e intentar lograr triunfos parciales. Le costaba mucho expresar la mayoría de sus opiniones, ya que nunca se había sentido totalmente habilitada para hacerlo; ella misma se autolimitada. Como ya dijimos antes, era una hipócrita que odiaba a los hipócritas, y si algo le molestaba en el mundo, eran los militantes hipócritas, ¿que ironía no?
En sus primeros años, le molestaba saber o darse cuenta de que un montón de pendejos estaban ahí para hacer face, porque quedaba bien o porque tiraba facha. Sabia también, que cada vez eran mas y le molestaba que muchas veces las agrupaciones se convirtieran en juntadas a boludear, escabiar y de paso ver que onda el centro, que onda el movimiento.
Por todo esto, le costo mucho decidirse a unirse a su primer agrupación, hablaba poco, discutía con los compañeros con los que mas confianza tenia y laburaba un montón. Su época preferida, era la de campaña, ahí si, sentía que todo era posible. Sentía que “estaba haciendo un mundo mejor”. Aunque también era la que mas la decepcionaba, nunca había pertenecido a las ganadoras. “acostúmbrate” le decía su vieja, “a los troskos los odian en todos lados”.
estamos en la terraza todos. cáp 1.
Estaba vestida perfecta y adecuadamente, muy acorde a la situación. Era una chica impecablemente desastrosa, todo en su vida desentonaba con una armonía digna de Beethoven, ese día había decidido salir sola, porque estaba harta de los horarios y las demanda de los otros, quería hacer lo que ella quería, cosa que en ese momento no tenia muy clara. Pensó en ir a caminar por Palermo, después en ir a pasear por la plaza serrano, aprovechando también los tan lindos modelos que allí se venden, pero luego se dio cuenta de lo que andaba necesitando era aire y un libro. Necesitaba poner sus neuronas a funcionar, concentrarse en una historia e inspirarse para poder escribir la propia.
Quería estar linda, así que se puso el vestido que había comprado hace dos días en la feria americana, era largo, larguisimo, pero le gustaba, le daba un aspecto bohemio que le sentaba bien.
Agarro su morral, y se fijo que había dentro: las llaves, el suplemento de un diario, boletos de subte, su billetera con plata y una caja de puchos semi vacía, se puso a buscar el encendedor, no lo encontró, así que decidió robarle uno a su madre, era rojo, lindo color.
Agarro monedas del cenicero y se fue.
¿A dónde vas pregunto su hermano? Salgo con una amiga, contestó.
Le sorprendió su respuesta, ¿Por qué le había mentido? Quizás era cierto eso de que le aterraba la soledad, de todas formas no era el miedo a estar sola, sino a que la vieran sola, a que la sintieran sola.
Camino cuatro cuadras a la parada, recibió dos piropos, por llamarlos de alguna manera en el camino y se sentó a esperar en el escalón del nuevo local que ahora se encontraba allí, le molestaba soberanamente la aparición de ese negocio.
El colectivo llego vacío, como siempre.
-1.25 por favor. Gracias.
Se sentó en uno de los bancos solitarios de la izquierda y apoyo las alpargatas en la barandita del costado de la pared, no sabia como se llamaba, para ella era el apoya pies, era una costumbre, le gustaba hacerlo.
Miro por la ventana todo el viaje, pensaba en todos y en ninguno.
Empezó a ver a todos sus amigos y conocidos, y a hacerse una reseña mental, cuando era chiquita sentía que estaba en un programa, por lo que siempre que un suceso de su vida le parecía llamativo, o alguna de sus actuaciones inexplicables, le indicaba al publico el porque de su procedimiento, con los años perdió la costumbre, aunque a veces mentalmente se descubría haciéndolo, solo que ya no era un programa de tv, sino, uno de radio
Llegó. Camino por acoyte hasta Rivadavia, luego por Rivadavia hasta el parque.
Hizo dos paradas en su camino, la primera para comprar cigarrillos ( “hola, un lucky diez, gracias”), siempre que paraba a comprar puchos, pensaba que debía cambiar de marca, que estos ya no los soportaba, que se había aburrido, pero siempre los pedía.
Se había vuelto un hábito.
La segunda para saludar a alguien indeseado, una amiga de su madre. La molesto cruzársela, cuando era mas chiquita y recién empezaba a fumar, era uno de sus grandes temores. Incluso, luego de que su madre se enterara, ella seguía temiéndole. Le importaba mucho conservar las apariencias en ciertos círculos, para las amigas de su madre, ella era una santa, una niña digna de confianza, luego de otros incidentes de su adolescencia, esa apariencia se había caído a pedazos, ella igual simulaba no saberlo y seguía imitando el papel que tanto le pesaba y que con tanto gusto insistía en cumplir.
Por fin llego a su tan querido parque, te tenia abandonado pensó, y primero se dio el gusto, de dar una vuelta por él. Estaba tan lleno de recuerdos que se asfixiaba, sin embargo, eran en su mayoría, buenos. Paso por el lago y por los juegos, le dieron ganas de hamacarse, pero todas estaban ocupadas por sus legítimos dueños.
Se prendió un pucho y abrió un cuaderno, anoto dos o tres oraciones.
Se levanto y camino hasta la parte de los libros usados, tenía ganas de leer algo, pero algo realmente interesante, tenia algunos en mente, pero igual le gustaba hojear en busca de sorpresas y nuevos autores.
Siempre empezaba de atrás para adelante, era pura costumbre, también quería un disco, uno de jazz que le había recomendado Sebastián.
Fue lo primero que encontró y lo primero que compro, estaba diez pesos. Le agradaba conseguir cosas a la mitad de su valor, y sinceramente no le importaba que estuvieran usadas, de hecho eso les daba un cierto velo de misterio.
Siguió caminado y chusmeando, se puso a hablar con un vendedor sobre una película, un documental mas precisamente, odiaba hacer esas cosas y tener esas discusiones, pero simplemente no toleraba, que la gente se la diera de cosas que no era.
ella lo hacia y lo había hecho toda su vida, pero eso no quitaba su enojo, al fin y al cabo era una hipócrita hecha y derecha.
-¿Cecilia, Cecilia Magarola?
Se dio vuelta bruscamente, no estaba de ánimos como para otro encuentro inesperado.
-si. Contestó con una voz tímida, apenas levantando la mirada.
-¿te acordas de mí?
Ahí fue cuando revoleo totalmente los ojos hacia arriba. ( ¿quién era ese tipo, de la facultad no debía ser, porque sino no le hubiera preguntado si se acordaba de el, ¿seria un primo lejano de esos que le había hecho conocer papa de chiquita? ¿el novio de una amiga?, sinceramente no podía reconocerlo, y no sabia como disimularlo.)
-Soy Alexis, Alexis Munerman
De repente, su cerebro trabajaba a mil, buscaba la fichita de radio con ese nombre, y ahí CLICK.
La información cayó de golpe, todo, era un ex compañero de la secundaria, uno que no era su amigo, lo había conocido por la militancia, pero habían compartido poco, no mas que una o tres reuniones y un par de fiestas, el se egresaba, justo cuando ella estaba empezando a militar.
-si, cómo no me voy acordar de vos ¿cómo estas, che, tanto tiempo?
No era una pregunta falsa, sinceramente le interesaba saber que había sido de su vida.
-bien, che, ¡cuánto tiempo!, ¿estás ocupada? ¿queres ir a tomar un café?
No sabía que decirle, su cabeza en este momento era un maremoto de situaciones, estaban volviendo como flashes todos los recuerdos de su secundaria, de su militancia, de Alexis. Le sorprendía la perfección con la que recordaba cada detalle, cada sensación.
-ehm bueno, dale.
-che si no tenes ganas, no, eh. Todo bien.
-sísí, dale, ¿a donde queres ir?
-y a Venecia, pero bueno, hay que conformarse con lo que se puede.
Ese chiste pelotudo, la había sacado de quicio, ya ni sabía si tenia ganas de irse a tomar un café con ese flaco del cual se acaba de acordar. Había arruinado su salida sola.
-acá seis cuadras hay un lugar que tiene los mejores helados de caballito. ¿No tenes ganas de tomar uno, digo, por el calor?
-okey, dale, si, hace mucho que no como uno.
Caminaron casi en silencio, ambos estaban dándose cuenta de lo incomodo de la situación. Quizás no era incomoda, sino mas bien normal, pero el mal humor de Cecilia y los chistes malos de Alexis, generaban un ambiente agresivo y hasta áspero.
Llegaron a la heladería; Alexis la dejo elegir a Cecilia y pago él. Eso no le molesto a ella, como casi siempre lo hacia, es mas hasta le pareció gentil de su parte.
-frutilla a la crema, con sabayón. Ah y por favor, la frutilla arriba.
-yo quiero dulce de leche granizado con chocolate amargo.
Nunca entendió a los que pedían dos sabores “empalagosos” por decirlo de alguna manera, ella necesitaba siempre un gusto frutal para cortar.
Quería estar linda, así que se puso el vestido que había comprado hace dos días en la feria americana, era largo, larguisimo, pero le gustaba, le daba un aspecto bohemio que le sentaba bien.
Agarro su morral, y se fijo que había dentro: las llaves, el suplemento de un diario, boletos de subte, su billetera con plata y una caja de puchos semi vacía, se puso a buscar el encendedor, no lo encontró, así que decidió robarle uno a su madre, era rojo, lindo color.
Agarro monedas del cenicero y se fue.
¿A dónde vas pregunto su hermano? Salgo con una amiga, contestó.
Le sorprendió su respuesta, ¿Por qué le había mentido? Quizás era cierto eso de que le aterraba la soledad, de todas formas no era el miedo a estar sola, sino a que la vieran sola, a que la sintieran sola.
Camino cuatro cuadras a la parada, recibió dos piropos, por llamarlos de alguna manera en el camino y se sentó a esperar en el escalón del nuevo local que ahora se encontraba allí, le molestaba soberanamente la aparición de ese negocio.
El colectivo llego vacío, como siempre.
-1.25 por favor. Gracias.
Se sentó en uno de los bancos solitarios de la izquierda y apoyo las alpargatas en la barandita del costado de la pared, no sabia como se llamaba, para ella era el apoya pies, era una costumbre, le gustaba hacerlo.
Miro por la ventana todo el viaje, pensaba en todos y en ninguno.
Empezó a ver a todos sus amigos y conocidos, y a hacerse una reseña mental, cuando era chiquita sentía que estaba en un programa, por lo que siempre que un suceso de su vida le parecía llamativo, o alguna de sus actuaciones inexplicables, le indicaba al publico el porque de su procedimiento, con los años perdió la costumbre, aunque a veces mentalmente se descubría haciéndolo, solo que ya no era un programa de tv, sino, uno de radio
Llegó. Camino por acoyte hasta Rivadavia, luego por Rivadavia hasta el parque.
Hizo dos paradas en su camino, la primera para comprar cigarrillos ( “hola, un lucky diez, gracias”), siempre que paraba a comprar puchos, pensaba que debía cambiar de marca, que estos ya no los soportaba, que se había aburrido, pero siempre los pedía.
Se había vuelto un hábito.
La segunda para saludar a alguien indeseado, una amiga de su madre. La molesto cruzársela, cuando era mas chiquita y recién empezaba a fumar, era uno de sus grandes temores. Incluso, luego de que su madre se enterara, ella seguía temiéndole. Le importaba mucho conservar las apariencias en ciertos círculos, para las amigas de su madre, ella era una santa, una niña digna de confianza, luego de otros incidentes de su adolescencia, esa apariencia se había caído a pedazos, ella igual simulaba no saberlo y seguía imitando el papel que tanto le pesaba y que con tanto gusto insistía en cumplir.
Por fin llego a su tan querido parque, te tenia abandonado pensó, y primero se dio el gusto, de dar una vuelta por él. Estaba tan lleno de recuerdos que se asfixiaba, sin embargo, eran en su mayoría, buenos. Paso por el lago y por los juegos, le dieron ganas de hamacarse, pero todas estaban ocupadas por sus legítimos dueños.
Se prendió un pucho y abrió un cuaderno, anoto dos o tres oraciones.
Se levanto y camino hasta la parte de los libros usados, tenía ganas de leer algo, pero algo realmente interesante, tenia algunos en mente, pero igual le gustaba hojear en busca de sorpresas y nuevos autores.
Siempre empezaba de atrás para adelante, era pura costumbre, también quería un disco, uno de jazz que le había recomendado Sebastián.
Fue lo primero que encontró y lo primero que compro, estaba diez pesos. Le agradaba conseguir cosas a la mitad de su valor, y sinceramente no le importaba que estuvieran usadas, de hecho eso les daba un cierto velo de misterio.
Siguió caminado y chusmeando, se puso a hablar con un vendedor sobre una película, un documental mas precisamente, odiaba hacer esas cosas y tener esas discusiones, pero simplemente no toleraba, que la gente se la diera de cosas que no era.
ella lo hacia y lo había hecho toda su vida, pero eso no quitaba su enojo, al fin y al cabo era una hipócrita hecha y derecha.
-¿Cecilia, Cecilia Magarola?
Se dio vuelta bruscamente, no estaba de ánimos como para otro encuentro inesperado.
-si. Contestó con una voz tímida, apenas levantando la mirada.
-¿te acordas de mí?
Ahí fue cuando revoleo totalmente los ojos hacia arriba. ( ¿quién era ese tipo, de la facultad no debía ser, porque sino no le hubiera preguntado si se acordaba de el, ¿seria un primo lejano de esos que le había hecho conocer papa de chiquita? ¿el novio de una amiga?, sinceramente no podía reconocerlo, y no sabia como disimularlo.)
-Soy Alexis, Alexis Munerman
De repente, su cerebro trabajaba a mil, buscaba la fichita de radio con ese nombre, y ahí CLICK.
La información cayó de golpe, todo, era un ex compañero de la secundaria, uno que no era su amigo, lo había conocido por la militancia, pero habían compartido poco, no mas que una o tres reuniones y un par de fiestas, el se egresaba, justo cuando ella estaba empezando a militar.
-si, cómo no me voy acordar de vos ¿cómo estas, che, tanto tiempo?
No era una pregunta falsa, sinceramente le interesaba saber que había sido de su vida.
-bien, che, ¡cuánto tiempo!, ¿estás ocupada? ¿queres ir a tomar un café?
No sabía que decirle, su cabeza en este momento era un maremoto de situaciones, estaban volviendo como flashes todos los recuerdos de su secundaria, de su militancia, de Alexis. Le sorprendía la perfección con la que recordaba cada detalle, cada sensación.
-ehm bueno, dale.
-che si no tenes ganas, no, eh. Todo bien.
-sísí, dale, ¿a donde queres ir?
-y a Venecia, pero bueno, hay que conformarse con lo que se puede.
Ese chiste pelotudo, la había sacado de quicio, ya ni sabía si tenia ganas de irse a tomar un café con ese flaco del cual se acaba de acordar. Había arruinado su salida sola.
-acá seis cuadras hay un lugar que tiene los mejores helados de caballito. ¿No tenes ganas de tomar uno, digo, por el calor?
-okey, dale, si, hace mucho que no como uno.
Caminaron casi en silencio, ambos estaban dándose cuenta de lo incomodo de la situación. Quizás no era incomoda, sino mas bien normal, pero el mal humor de Cecilia y los chistes malos de Alexis, generaban un ambiente agresivo y hasta áspero.
Llegaron a la heladería; Alexis la dejo elegir a Cecilia y pago él. Eso no le molesto a ella, como casi siempre lo hacia, es mas hasta le pareció gentil de su parte.
-frutilla a la crema, con sabayón. Ah y por favor, la frutilla arriba.
-yo quiero dulce de leche granizado con chocolate amargo.
Nunca entendió a los que pedían dos sabores “empalagosos” por decirlo de alguna manera, ella necesitaba siempre un gusto frutal para cortar.
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